
¿Sabías cuánto puedes ahorrar en energía con un vehículo eléctrico?
La movilidad eléctrica no solo reduce las emisiones de CO₂, sino que también puede suponer un ahorro real en el gasto diario de energía. Sin embargo, muchas personas aún desconocen cómo se traduce esto en la factura de electricidad frente al coste de la gasolina o el diésel. En este artículo, analizamos el impacto real del vehículo eléctrico en España y qué factores influyen en su eficiencia económica.
Ahorro por kilómetro recorrido
Un vehículo eléctrico en España consume, de media, entre 15 y 20 kWh cada 100 km, dependiendo del estilo de conducción y del tipo de trayecto.
Con un precio medio de electricidad de 0,22 €/kWh (2026), recorrer 100 km con electricidad cuesta entre 3,3 y 4,4 €, frente a los 11–13 € que supondría un coche de combustión equivalente.
Esto significa que, solo en energía, un vehículo eléctrico puede ser hasta tres veces más económico por kilómetro recorrido, una diferencia significativa tanto para particulares como para empresas.

Ventajas para flotas y uso profesional
El ahorro es aún más notable para empresas con flotas o autónomos:
- Un vehículo eléctrico que recorre 20.000 km al año puede suponer un ahorro de 1.500 a 2.000 € solo en energía.
- La posibilidad de recargar durante horarios de tarifa reducida, como la tarifa nocturna, optimiza aún más los costes operativos.
Además, los vehículos eléctricos requieren menos mantenimiento, gracias a sistemas más simples y al frenado regenerativo, lo que reduce el desgaste de frenos y elimina cambios de aceite, sumando un ahorro indirecto.
Factores que influyen en el ahorro
El coste real de energía depende de varios factores:
- Precio de la electricidad: varía según la región, el proveedor y el horario de carga.
- Tipo de conducción: aceleraciones bruscas y trayectos muy cortos pueden reducir la eficiencia.
- Infraestructura de recarga: cargar en cargadores rápidos públicos suele ser más caro que la carga domiciliaria nocturna.
Conocer estos factores permite maximizar la eficiencia energética y el ahorro económico.
Impacto en el sector y mirada a futuro
El ahorro energético no solo beneficia a los usuarios individuales, sino que también impulsa la adopción de vehículos eléctricos y fomenta la inversión en infraestructura de recarga en España. Con la electrificación de flotas, transporte público y servicios profesionales, el ahorro se multiplica a nivel colectivo, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y contribuyendo a ciudades más limpias y eficientes.
Conclusión
El vehículo eléctrico combina eficiencia y sostenibilidad, ofreciendo un ahorro energético tangible en el día a día. Cada kilómetro recorrido con electricidad contribuye a un uso más racional de los recursos y refuerza la transición hacia un sistema de movilidad más eficiente, alineado con los objetivos de Future: Fast Forward.


